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Expérience

El proceso Juvenil Constituyente en el Valle del Cauca y su articulación con el Gobierno Departamental.

Alcances y aportes para la construcción del proceso constituyente de la Región

Par Nicolás Guarnizo Pulido

La presente ficha esta centrada en hacer un análisis del caso particular de la Asamblea Juvenil Constituyente del Valle del Cauca (occidente de Colombia); esta asamblea es entendida como un escenario de convergencia participativa que surge tras una necesidad histórica y política, donde se explica cómo, por qué surgió y cual ha sido su proceso desde su inicio. El texto se centra en describir el proceso, sus logros y aportes a la población juvenil del Departamento, analizando específicamente el alcance y la importancia de haber logrado construir una nueva Política departamental de juventud del Valle del Cauca como una iniciativa incentivada y apoyada por la Secretaria de juventud del Departamento, con alcances tangibles sobre el sector poblacional; posteriormente se traza desde un análisis de lo que ha significado para la Juvenil, la creación de esta política, pues ha sido la garantía para contar con el apoyo gubernamental e internacional para la perduración de su proyecto. No obstante, es actualmente cuando tras las dificultades que atraviesa el Departamento en materia de participación y la crisis de liderazgos, se enmarcan los más duros retos por vincular jóvenes de todo el Valle a procesos políticos de participación activa.

Table des matières

Introducción

Al ritmo de las necesidades se mueven los cambios y los mecanismos para satisfacerlas, se denotan nuevas percepciones, remarcadas desde nuevas metas colectivas; las respuestas a las carencias o a las dificultades que enfrenta la sociedad, surgen desde los factores que componen cada coyuntura. La particularidad que se dé en determinado territorio enmarca la manera de actuar de la colectividad misma, bien sea incidiendo directamente sobre las situaciones que se enfrentan, o mediante la búsqueda de una figura política sobre la cuál ampararse, que pueda garantizar el bienestar común y particular de esta colectividad.

Tal fue el caso del Valle del Cauca, donde se vivía desde finales de los 90’s una de las situaciones sociales más dramáticas de Latinoamérica, caracterizada por los altos índices de miseria y violencia, la aparente razón de esta situación se sustentaba en la incapacidad gubernamental por subsanar las necesidades primarias de la población. En el 2004 es elegido como Gobernador del Departamento Angelino Garzón, quien trazó un programa incluyente y abierto a la participación ciudadana como principal eje para subsanar las dificultades que estaba enfrentando la región; de esa propuesta surge la iniciativa gubernamental de abrir un escenario en el que puedan converger los sectores sociales para incidir en la política del Departamento, al que se le llamó la Social Constituyente. Esta idea estuvo basada en los procesos constituyentes, escenarios para la participación ciudadana basados en la Constitución, que se venían evidenciando a lo largo del país y que habían arrojado resultados efectivos para sus poblaciones.

A pesar de la diversidad de actores inmersos en las Asambleas Constituyentes, no implica esto que internamente haya un apoyo mutuo para la construcción de caminos compartidos, porque buena parte de los integrantes tienen intereses particulares para sus comunidades, o para sí mismos. En el caso del Valle se evidenció una grave barrera en este aspecto, debido a que internamente se cruzaban una gama de intereses particulares de los integrantes de la Social Constituyente, lo que entorpeció el proceso político que se pretendía llevar; determinados sectores sociales se apoderaban de las funciones que debía ejecutar la AC (Asamblea Constituyente) con la finalidad de beneficiar a personas allegadas, y dejaban a un lado a los demás actores inmersos. Esto llevó a que la Social Constituyente se desvaneciera por no tener un cuerpo estructurado, los sectores interesados en ser parte del proceso constituyente tras evidenciar el desorden bajo el que se hallaba este espacio, preferían alejarse de éste espacio y buscar subsanar sus problemas desde entes alternativos; éste fue el caso del sector juvenil, que al sentirse excluido e ignorado dentro del proceso, decide retirarse de la Social Constituyente para buscar nuevas vías con el apoyo de la Gobernación donde sus propuestas pudieran ser escuchadas y tuvieran repercusiones benéficas para su sociedad.

En este punto el presente ensayo pretende centrarse, analizando la particularidad del caso de la Juventud vallecaucana y comprendiendo que medidas tomó frente a las falencias de la Social Constituyente para mantenerse como un actor clave dentro de la política participativa del Departamento. El caso de la juventud del Valle es uno de los más renombrados por haber logrado constituir una Asamblea Constituyente compuesta explícitamente por jóvenes, donde sus grandes avances en materia de participación y resultados han convertido a este caso uno de los más conocidos de participación ciudadana en Colombia.

Se analizará cómo ha logrado vincular y unir esfuerzos la Juvenil Constituyente con los entes gubernamentales del Departamento para subsanar los principales problemas que enfrenta la juventud, mirando cuales han sido los procesos que se han llevado a cabo para solucionar las dificultades a las que éste sector estaba expuesto, viendo posteriormente cuáles han sido sus resultados, sus avances y sus deficiencias en lo que lleva este proceso.

En una primera parte nos enfocaremos en describir el proceso mediante el cual se construyó la Juvenil, dando una descripción de qué es esta Constituyente, de cuál es su diferencia con su homóloga, la Social, y aclarando cuáles son las herramientas con las que cuenta para llevar a cabo su proceso de inmersión y participación juvenil dentro de la política del Departamento; igualmente nos centraremos en enfocar cuáles han sido los elementos empleados para lograr permanecer con el paso de los años. En una segunda parte se hablará sobre cuál ha sido el camino que ha venido recorriendo, cuáles han sido sus logros, y cuál es la importancia de los mismos; mirando específicamente lo que ha significado la transformación de una política pública tanto en un nivel simbólico como tangible. El texto concluye en explicar que ha logrado ganar la Juvenil Constituyente con su proceso en materia de apoyo institucional y de participación, brindando aportes que puedan contribuir a entender la importancia de la articulación entre Gobierno y Asambleas Constituyentes.

Asamblea Juvenil Constituyente

Objetivos, Plan de Trabajo y Resultados en la región.

En el contexto latinoamericano los y las jóvenes se encuentran identificados por los medios de comunicación y los espacios de información y reflexión gubernamental como una población en alto riesgo, vulnerable a la exclusión, marginación y estigmatización social; esto consecuentemente explica, además de la situación social y económica que pueden estar atravesando, los fenómenos de violencia y delincuencia en los que se han visto involucrados. En la mayoría de los casos los Gobiernos toman reacciones paternalistas y de control social sobre este sector, lo que termina por impedir la capacidad de los y las jóvenes por formar y desarrollar sus potencialidades en los sectores populares. Frente a este fenómeno, la juventud del Valle se ha logrado reivindicar con el apoyo gubernamental, desde procesos formativos de participación política para incidir dentro de las políticas del Departamento, reivindicando su papel como un actor crucial en las dinámicas del desarrollo.

Esa reivindicación se ha construido desde un proceso de varios años en los que la juventud se había vinculado a la participación política de diferentes maneras. Harold Zuluaga, Coordinador de Juventud en la Secretaria Departamental de Desarrollo Social (entidad del Gobierno Departamental), afirma que en una primera medida el surgimiento de la Juvenil Constituyente es explicado por un proceso previo que se había ido construyendo desde unos añas atrás; en un proceso de dos fases, una primera que va desde mediados de la década pasada, y la segunda que se viene desarrollando desde el 2000. Como antecedentes, y parte de esa primera fase, se evidencian una serie de intentos por involucrar a los y las jóvenes en proyectos participativos como Corpovalle (Corporación para el desarrollo del Valle del Cauca), que fue una organización centrada en abrir procesos de participación incluyentes para todos los sectores y entablar diálogos entre los diversos componentes sociales de la región para sumergirlos en la política del Departamento, sin embargo esta organización no lograba vincular la cantidad de jóvenes esperados debido a la carencia de una estructura con suficiente solidez.

Para el año 2000, comienza una nueva fase dentro de la política Juvenil vallecaucana, donde el Gobierno departamental comienza a entablar un mayor apoyo a los procesos participativos internos, buscando sustraer de una relación más estructurada con los sectores civiles, soluciones para suplir sus necesidades prioritarias. Con el cierre de Corpovalle, la única organización que quedó a cargo del tema de juventud fue el Consejo Departamental de Juventud, que si bien había logrado mantener diálogo y apoyo de la Gobernación, seguía siendo un cuerpo insuficiente para involucrar al sector juvenil de manera amplia.

Tras la pregunta de cómo involucrar a los sectores juveniles en mecanismos participativos a nivel local y regional surge la Constituyente juvenil del Valle; ésta parte de ser la construcción de un escenario de participación ciudadana, enmarcado en una política de diálogo social enfocada en el fortalecimiento de procesos de gobernabilidad democrática, partiendo del diálogo y la concertación colectiva sobre temas fundamentales que respectan con el desarrollo del Departamento.

En la administración de Angelino Garzón (gobernador entre el 2004 y el 2007) se habló por primera vez en el Valle de iniciar procesos participativos basados en la Constitución; inicialmente se creó la Social Constituyente, de donde posteriormente se derivaría la Juvenil, para mediados del 2005. Esta última empezó por ejercer su papel a nivel departamental; con el transcurso del tiempo ha ido ampliándose a lo largo de los municipios del Valle, para poder basarse en un nivel local y regional para cumplir con los mandatos constitucionales, apuntando a formar procesos sólidos y sostenibles de gobernabilidad. Se fundamenta jurídicamente sobre 3 artículos de la Constitución Nacional de 1991:

  • “Art. 1. Colombia es Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

  • Art. 3. La soberanía reside exclusivamente en el pueblo, del cual emana el poder público. El pueblo la ejerce en forma directa o por medio de sus representantes, en los términos que la constitución establece.

  • Art. 103. El Estado contribuirá a la organización, promoción y capacitación de las asociaciones profesionales, cívicas, sindicales, comunitarias, juveniles, benéficas o de utilidad común no gubernamentales, sin detrimento de su autonomía con el objeto de que constituyan mecanismos democráticos de representación en las diferentes instancias de participación, concertación, control y vigilancia de la gestión pública que establezcan.”(Const. 1991)

La constituyente Juvenil puede ser entendida como un espacio de participación social, mediante el cual los y las jóvenes, representantes de las diferentes expresiones juveniles, discuten, planifican y evalúan los planes, proyectos y programas centrados en procesos de desarrollo regional y local dirigidos a este sector, donde son parte vital del asunto gracias a su capacidad como ente dinamizador de la Política Departamental de Juventud. La Juvenil está centrada en el nivel de lo departamental y lo municipal, donde deberá establecer para cada uno de estos ámbitos una estructura y una dinámica que garantice la participación de todos los sectores juveniles.1

La Juvenil se edificó para poder subsanar tres aspectos. En primera medida para promover una cultura política en el Departamento que fortalezca procesos de concertación y diálogo social enfocadas en el fortalecimiento de la cultura ciudadana, basada en la acción recíproca entre el Estado y los diversos sectores juveniles. En segunda instancia para generar un espacio de participación juvenil ciudadana que permita encaminar y hacer seguimiento a la gestión pública en materia de juventud. Y en una última medida para crear y legitimar un escenario de convergencia juvenil que permita fortalecer el aspecto social, político y cultural dentro de la juventud vallecaucana.

La AJC (Asamblea Juvenil Constituyente) busca vincular todos los sectores juveniles tanto a nivel municipal como departamental, enfocándose en entablar diálogos con organizaciones informales, formales y previamente establecidas que estén centradas en la participación juvenil, tales como Consejos Municipales o Departamentales (Son organizaciones de orden civil, representantes de la juventud, con la función central de ser el punto de diálogo con los gobiernos municipales y departamentales), además de anexar al proyecto, jóvenes independientes de estas organizaciones.

Para su funcionamiento y perduración, la Constituyente entabla cuatro estrategias centrales: Los comités permanentes de trabajo, la Mesa de coordinación departamental, el Comité de Comunicaciones y el de formación. Los comités permanentes se conforman para garantizar la continuidad de la AJC, haciendo difusión y posicionando este escenario en diversos espacios públicos frente a otras organizaciones juveniles. La mesa de coordinación departamental está conformada por representantes de cada uno de los sectores sociales y expresiones culturales involucradas en el proceso constituyente para concertar la manera de brindar asistencia técnica a los municipios, haciendo las convocatorias para las reuniones departamentales, y generando documentos que reflejen los resultados que ha logrado la AJC. El comité de comunicaciones está conformado por jóvenes que adelantan procesos de comunicación en el Valle, tales como el Sistema Departamental Juvenil de Comunicación, donde se les encarga de posicionar la Constituyente como un escenario legítimo de discusión y concertación pública de los temas de juventud; informa a través de diferentes medios sobre las actividades y los logros de la Juvenil. Por último la estrategia del Comité de formación está centrada en contar con organizaciones y jóvenes que tengan experiencia en esta materia, que puedan adelantar actividades permanentes de formación en temas de gestión pública y en temas afines a la AJC. (Entrevista con Diego Matta, Secretario de Juventud en la Secretaría departamental de Desarrollo social)

La existencia de la AJC del Valle está explicada por varios factores, el primero de ellos es la ineficiencia de los procesos que se habían venido llevando previamente en materia de juventud (Plan de Desarrollo Juvenil, Concejos Municipales y Consejo Departamental Juvenil), debido a que no habían logrado generar mecanismos de vinculación ni de interés sobre los y las jóvenes del Departamento. La segunda razón es la inminente necesidad de darle solución al problema de violencia juvenil que estaba enfrentándose principalmente en los Municipios con mayor población del Valle, donde se evidenció una creciente inmersión de la juventud dentro de actos delictivos y consumo de drogas.

Tras la formación de la AJC se evidenció la presencia de jóvenes de Cali, Buenaventura y Palmira, posteriormente se fueron vinculando integrantes de otros municipios del Valle. La labor inicial de la Juvenil estuvo centrada en analizar la situación que estaban afrontando las zonas marginales de los municipios y las ciudades, analizando a que riesgos estaba expuesta la juventud, buscando implementar un nuevo marco dentro de la Política Pública del Departamento donde se construyeran mecanismos para brindar alternativas al sector juvenil frente a la vulnerabilidad a la que estaba expuesto.

El primer gran logro de la Juvenil Constituyente fue poder trabajar de manera conjunta con la Gobernación, contando con un apoyo logístico y económico para lograr llevar a cabo las metas trazadas. Gracias a esto se hicieron 4 reuniones a nivel departamental donde se involucraron un total de 2500 jóvenes de todo el departamento, quienes aportaron elementos para conocer la situación que estaba enfrentando la juventud en cada uno de los municipios; posteriormente con un grupo derivado de esos jóvenes se empezó a construir un nuevo modelo de política pública de juventud, que al inmiscuir a éstos garantizaría mayor efectividad en materia de derechos.

La construcción de una nueva política pública en materia de juventud fue el más grande avance de la Constituyente debido a que con esto logró establecer un marco jurídico y político bajo el cual se guiarían las leyes del Departamento para beneficiar a la comunidad juvenil, y se abrirían las puertas para construir alternativas a las dificultades que estaban enfrentando los y las jóvenes de los estratos sociales más bajos. De manera general lo que contempla esta nueva política pública es centrar la importancia del y de la joven dentro del escenario político global, donde sin importar las diferencias sociales, culturales y políticas que asuma cada uno y cada una, se debe velar por que se cumplan sus derechos fundamentales. Gracias a esta nueva política departamental se logró abrir un vínculo con la Gobernación, donde se generaron procesos de diálogo y trabajo conjunto a raíz de la capacidad de la AJC por convocar jóvenes en sus proyectos políticos y lograr resultados tangibles en materia de participación ciudadana.

Gracias a estos avances en participación política se logró contar con el apoyo de la Cooperación Española, organización comprometida con el proyecto juvenil constituyente brindándole los recursos y el seguimiento necesario para fortalecer la iniciativa. El apoyo de una Organización internacional y de la Gobernación contribuyó a que tras la construcción de la Política de Juventud se lograran generar espacios para que la juventud pudiera acceder a nuevas alternativas, se abrieron Becas Universitarias para los y las jóvenes de bajos recursos, se ayudó con capacitaciones técnicas, se crearon espacios para hacer eventos culturales juveniles, se estimuló a involucrarse con el proyecto constituyente desde la elaboración de proyectos que beneficiaran a los sectores poblacionales con mayores dificultades socioeconómicas y que aportaran al interés público, entre otras. Gracias a los avances en participación política por parte de la AJC se contribuyó al mejoramiento de las condiciones en varios municipios y zonas marginales; la juventud se ha ido transformando en un sector activo y crucial para promover la participación ciudadana en el Departamento.

La Política Juvenil del Departamento del Valle

Herramientas para la apertura a las necesidades de los y las jóvenes

Lo que ha logrado la permanencia de la Juvenil Constituyente y los espacios que ha construido ha sido la Política Departamental de Juventud, donde se logró dejar dentro de los deberes de la Gobernación un compromiso con los y las jóvenes del Departamento, asegurando las herramientas necesarias para que sus derechos se cumplan a cabalidad. Entender el valor y la importancia de la construcción de esta política pública ayudará a entender el alcance de los procesos de articulación entre Sociedad Civil y Estado.

Lo que se pretendía con la nueva Política de Juventud era promover espacios de encuentro para la participación de los y las jóvenes en escenarios públicos incentivando el fortalecimiento de la interlocución con el Estado y las Organizaciones Sociales buscando consolidar procesos de participación social y política en el Departamento. De esa pretensión la construcción de la Política departamental Juvenil del Valle del Cauca estuvo enmarcada por una metodología incluyente y participativa que partió de un análisis de la situación de la juventud por parte de representantes de la Administración Departamental, de Organizaciones Sociales y de los mismos jóvenes para guiar las acciones a las que debería apuntar la nueva Política de Juventud.

Esta metodología estuvo centrada en tres puntos centrales para lograr obtener los resultados esperados, basándose principalmente en la juventud del Departamento. En primera medida se elaboró un proceso pedagógico en el que los y las jóvenes construyeron un panorama sobre la situación que estaban enfrentando en su coyuntura, para partir de esto a estructurar los lineamientos por los que se debería guiar la construcción de la Política de Juventud. En segunda instancia se buscaron fortalecer procesos participativos interinstitucionales e intersectoriales donde se incentivara al diálogo con el Gobierno Departamental. Como tercer elemento constructivo se desarrolló una estrategia de investigación partiendo de la percepción del sector juvenil frente a las temáticas que se venían manejando desde la Institución respecto a las problemáticas que ha ido enfrentando la juventud.

Para lograr ver cuáles eran las necesidades y percepciones de la juventud vallecaucana se hicieron los Encuentros Subregionales, que consistían en reunir a jóvenes de diversos Municipios en espacios de discusión y exposición del contexto que estaban atravesando. De estos encuentros se pretendía “construir la Política desde una perspectiva democrática (…) para hacer un llamado para que los y las jóvenes, con el Estado y el sector privado, asuman un compromiso organizado y sistemático en la construcción y articulación de planes, programas y proyectos para mejorar sus condiciones de vida.”.2 Se aspiraba que tras lograr que la población juvenil asuma el compromiso con el proceso iniciado con la Política de juventud se buscó remarcar en fortalecer la participación ciudadana para que los y las jóvenes gozaran de una herramienta para exigir el cumplimiento de sus derechos y sus deberes desde un compromiso social basado en el liderazgo de la juventud en materia política.

La Política Juvenil está caracterizada por ser promovida por el Gobierno a través de un proceso participativo materializado en la Juvenil Constituyente; por darle prioridad al interés colectivo sobre el particular, permitiendo la expresión de los intereses de amplios sectores de la población que se encontraran afectadas por delegar las funciones y actuaciones públicas a particulares3; por remarcar la necesidad de incluir a todos los sectores y actores relacionados la Juventud del Valle, buscando desarrollar programas y proyectos basados en mecanismos de concertación y acuerdo; se caracteriza también por integrarse con otras políticas sociales y económicas mediante procesos de articulación y mediación entre los involucrados en el desarrollo de políticas sociales.

En materia de seguimiento según la Secretaría de juventud del Valle, se planteó buscar desde tres enfoques la manera de analizar los resultados arrojados por la Política; el pedagógico, investigativo y de gestión. El primero buscaba utilizar los medios de comunicación masivos y alternativos, además de los escenarios de participación como la AJC para socializar la Política de juventud y motivar la reflexión de las instituciones y el sector juvenil sobre su importancia frente a la gobernabilidad local, regional y nacional; igualmente se pretendía fortalecer las capacidades de los y las jóvenes para que se sumerjan en temas públicos y lideren procesos de control social durante la fase de implementación de la Política. La segunda estuvo centrada en construir un Estado del Arte sobre las investigaciones hechas en materia de juventud, en el diseño de un sistema de seguimiento y monitoreo de la implementación de la Política y en el desarrollo de una propuesta investigativa de carácter participativa, centrada en el fortalecimiento de la juventud en el mundo laboral, político, social y cultural; todo esto para lograr tener claridad conceptual y práctica sobre el proceso con el sector juvenil. Y la tercera se enfocó en cohesionar procesos de diálogo entre los actores involucrados en el campo político (jóvenes, gobierno, universidades, ONG’s, partidos políticos, organizaciones sociales y gremios económicos)para mantener la inversión pública y privada en la juventud, además de brindar las herramientas necesarias para el fortalecimiento de la Constituyente y los Presupuestos Participativo como escenarios públicos para socializar, discutir y concertar las acciones en materia de la población juvenil.

En materia de perduración del proceso político juvenil, se creó el Plan estratégico de juventud 2005 – 2015, que es un instrumento intermedio entre la Política de Juventud del Departamento y los planes operativos de las secretarías de la administración departamental y de los municipios. En el Plan se definen las líneas estratégicas de gestión que orientarán la construcción y articulación de proyectos y acciones de las instituciones públicas y privadas, para el logro de las metas al 2015. Con el fin de articular este plan con otros esfuerzos desarrollados en el Departamento, para cada uno de los

lineamientos de la Política se identifican los objetivos del Plan de Desarrollo Departamental y del Plan Maestro del Valle del Cauca 2003-2015, que apoyan la ejecución de las acciones definidas.4Este plan estratégico fue utilizado como un referente técnico para que las administraciones departamental y municipal analicen y discutan con la juventud vallecaucana la orientación de la inversión pública sobre este sector, en escenarios como la Constituyente juvenil y los Presupuestos participativos.

Los resultados que brinda un proceso constituyente pueden ser su sustento para perdurar en el tiempo, pero a la vez pueden ser el suceso que los catapulte; si bien les brinda la legitimidad y el reconocimiento frente a su comunidad, puede igualmente convertirse en el final del proceso: tras haber obtenido los objetivos trazados, su existencia se ve cuestionada, bien sea para replantear sus finalidades o para culminar el proceso constituyente. Tras haber hecho una descripción basada en las entrevistas realizadas a varios funcionarios de la Secretaría de Juventud del Valle y a integrantes de la Juvenil Constituyente, se concluye en que la capacidad de construir una política pública desde los mismos sectores juveniles es quizás el hecho que ha logrado consolidar a esta Asamblea como un espacio abierto y respetado por los sectores gubernamentales y las organizaciones involucradas en materia de participación civil.

Dando un vistazo desde la actualidad de la AJC se evidencia que tras haber logrado ser parte integral de la construcción de una política pública para su sector poblacional, su función de estar trabajando constantemente con las juventudes de los diferentes municipios, para la construcción de caminos benéficos para sus comunidades, ha sido parcialmente abandonada. Tener un sustento legal de acceso a herramientas para subsanar las dificultades socioeconómicas y políticas de los y las jóvenes ha logrado generar grandes transformaciones a nivel urbano (en Cali principalmente, capital del Departamento), ha hecho que los y las jóvenes hayan empezado a apoderarse de los espacios que les abre su Gobierno Local y Departamental, centrándose en construir escenarios de convergencia cultural, desde la música, las artes y otras disciplinas.

En la administración pública del Departamento, mientras estuvo presente Angelino Garzón se lograron grandes avances en materia de participación, se generaron procesos de educación sobre la sociedad civil para inducirlos en temas de negociación e inmersión dentro de las políticas públicas. En el sector juvenil, la organización, en primera instancia, encargada de dirigir este proceso fue la Juvenil Constituyente, que partiendo del apoyo brindado por la Gobernación y Universidades, capacitó a jóvenes en temas de política y participación social, buscando multiplicar los conocimientos adquiridos por medio de los partícipes en estas capacitaciones. Pero el margen de éxito de esta estrategia fue reducido, principalmente por la incapacidad de multiplicar determinados conocimientos en zonas en las que los intereses primordiales estaban centrados en aspectos alejados a la participación; a esto hay que sumarle el papel de la tradición política a la que estaban ligados la mayoría de los municipios del Valle, donde se buscaban figuras políticas que lograran ejercer los cambios sin la necesidad de integrar a las comunidades a los procesos necesarios para poder hacerlo.

La coyuntura que afronta la juventud del Valle del Cauca es favorable para la incidencia de éste sector en los procesos políticos, sociales y culturales que abre la Gobernación, pero sigue permaneciendo con problemas a subsanar. La pasividad de la Juvenil Constituyente a la hora de convocar y abrir espacios para la participación, en la actualidad, está demarcando una crisis, donde la constante aparición de propuestas políticas enmarcadas en una democracia representativa está tendiendo a exterminar los procesos que habían florecido en los últimos años en la región. En la medida en la que no se logren ejercer mecanismos eficientes para multiplicar la premisa política, no habrá posibilidades para que sigan habiendo espacios y escenarios de convergencia civil. (Entrevista a María Lizenia Fajardo, Subsecretaria de programas sociales nacionales y departamentales)

Conclusiones

Con la entrada de la actual administración departamental se dio un cambio en las relaciones que se venían llevando entre el Proceso Constituyente y la Gobernación, no obstante gracias a la capacidad de inmiscuirse dentro del presupuesto del Departamento por los siguientes 4 años, han logrado seguir con su programa. Tras la falencia que venía enfrentando la AJC de brindar aportes a los municipios menos renombrados del Departamento ha venido trabajando a nivel municipal, buscando generar procesos para articular esfuerzos con los Gobiernos municipales involucrando a los jóvenes en procesos de participación política. No obstante a lo largo del 2008 no se ha convocado a todos los sectores juveniles del Departamento a una Asamblea Juvenil por las dificultades que ha habido en diversos procesos municipales, pero para comienzos del 2009 se pretende convocar a un encuentro en el que se dé un Diagnóstico del programa constituyente a nivel departamental.

El caso de la AJC es una muestra de los resultados que se obtienen al articular la Sociedad civil con el Estado en materia de participación y formación política. Aunque el Valle aun tiene muchos retos por superar desde la inclusión juvenil a procesos políticos, ha logrado con la elaboración de la Política Departamental de Juventud tener un marco legal apropiado para que los y las jóvenes dispongan de las herramientas necesarias para reclamar sus derechos y cumplir sus deberes. La articulación de las Asambleas constituyentes con Organizaciones Gubernamentales es una fuente de legitimidad crucial para los Procesos, debido a que les brinda el reconocimiento frente a su sociedad y a los actores inmersos en la participación política; además de asegurarles las herramientas necesarias para su funcionamiento.

Las asambleas constituyentes a nivel nacional han tendido a ser procesos que se disuelven con el transcurso de unos pocos años, debido a una infinidad de motivos, explicados desde la particularidad de cada caso, pero que a pesar de esto han tenido un punto en común: la falta de marcar una estrategia clara para persistir en determinado lapso de tiempo. Podría ser visto en este punto que el principal problema al que están ligadas las AC es a la dependencia de sus Gobiernos, debido a que dependen del interés de la administración pública para lograr vincularse en proyectos conjuntos para el beneficio de sus comunidades. No obstante, por un lado es vital contar con el apoyo gubernamental, según el marco legal de la Nación, la Constitución, éste es la forma central del poder, delegado y escogido por el pueblo mismo; en esa medida construir procesos sociales sin su apoyo es inviable, pues es este actor quien puede garantizar la vinculación de las propuestas al Marco político y al plan de desarrollo de la región.

No sería pertinente ver el tema de articulación en términos de dependencia o insubordinación, por el contrario es necesario entender los procesos constituyentes como escenarios de convergencia entre Sociedad y Estado para lograr brindar mayor efectividad a la política desde la participación ciudadana. Si bien se ha visto que la subjetividad política a la que esta supeditada cada administración ha sido el más fuerte impedimento para la perduración de las Constituyentes, debe analizarse desde la misma constitución ésta opción participativa como una opción que debe ser apoyada y respetada por el Estado; bajo las condiciones apropiadas la alternativa política de las AC puede llegar a transformar positivamente las políticas públicas y a ser parte integral para la materialización de los Planes de desarrollo de cada región.

Notas

1Sistema de participación juvenil del Valle, www.sistemajuvenil.com

2Gobernación del Valle, Política de Juventud del Valle del Cauca, Santiago de Cali, 2005, Pág. 20.

3Ibíd. Pág.33.

4Ibíd. Pág.38.

Bibliographie

  • Cuadernos PNUD, UN-HÁBITAT, Gobernación del Valle del Cauca, Investigaciones sobre desarrollo regional, Presupuesto participativo en el Valle del cauca

  • Colombia - Gobernación del Valle del Cauca, Secretaria Departamental de Desarrollo Social Política departamental de Juventud del Valle del Cauca, Santiago de Cali 2005.

  • CINEP, Sistematización y Análisis de las Asambleas Constituyentes, Variable 1 y Variable 2, Bogotá, 2007.

  • Sistema Juvenil virtual del Valle del Cauca, www.sistemajuvenil.org

  • Entrevistas:

    • Entrevista a María Lizenia Fajardo, Subsecretaria de programas sociales nacionales y departamentales, Octubre 2008.

    • Entrevista a Diego Matta, Secretario de Juventud en la Secretaria departamental de Desarrollo social, Octubre 2008.

    • Entrevista a Harold Zuluaga, Coordinador de Juventud en la Secretaria Departamental de Desarrollo Social, Octubre de 2008.

 

Voir Aussi